
*Herrien Arteko Adiskidetasuna (canal de Telegram)
El consejo de ministros español ha autorizado este pasado día 6 de octubre, una aportación de 50 millones de euros al programa PURL (Prioritised Ukraine Requirements List).
Este programa, al que España ya había aportado otros 150 millones de euros previamente, fue presentado en julio de 2025 y surge como respuesta a las exigencias estadounidenses de aumentar el gasto militar.
¿Cómo funciona?
Primer paso: Ucrania elabora una lista de necesidades en materia de equipamiento militar europeo.
Siguiente: el Pentágono da su visto bueno y ofrece a sus aliados un catálogo de material estadounidense listo para enviar o rápidamente producible.
Tercero: los países financiadores depositan su dinero (normalmente en paquetes de 500 millones) con lo que todo está listo para que se ejecute el envío.
Este es uno de los sencillos procesos con los que Estados Unidos se hace con el dinero público europeo. Pero es solo otro más. Las relaciones económicas con Estados Unidos rara vez (o nunca) son simétricas y se basan en la posición de fuerza del gigante imperialista. Incluso los tratados comerciales son disparatados, por ejemplo, en el último, el firmado en agosto de 2025, se reducen o eliminan trabas y aranceles para los productos agrícolas estadounidenses y se gravan con un 15% las exportaciones europeas. Teniendo en cuenta que la normativa en cuanto a insecticidas o fertilizantes es mucho más laxa para los agricultores estadounidenses, y los latifundios de explotación intensiva yanquis enormes, la soberanía alimentaria de los países europeos está en serio peligro. Una visita a cualquier supermercado lo confirma. Nuestros agricultores no pueden competir.
Y así en diferentes ámbitos, desde el armamentístico a la vivienda o la alimentación, la población europea está siendo saqueada con la aquiescencia y beneplácito de su clase política, más pendiente de enriquecerse y ocultar sus secretos que de otra cosa
